En el año 1935,
el Reverendísimo Padre Leonardo Callahan, O.P.,
cuarto Superior Provincial, de la Provincia del
Santisimo Nombre de Jesús, le pidió al P. Guillermo
Lewis, O.P. que iniciará la propaganda para extender
la devoción a San Judas Tadeo en la capilla de la
Santísima Virgen, durante el mes de Octubre,
dedicado también a la Virgen del Rosario, cosa que
Ilevó a cabo con mucho entusiasmo por parte de los
devotos del Santo Apóstol. El P. Tomas McElhatton, O.P.,
en el año 1953, movió la imagén del Apóstol, de
la entrada de la capilla de la Virgen al lugar que
ahora ocupa. La Señora de James C. Jackman, compró
la imagen de San Judas y se la donó al P. Lewis, O.P.
y algún tiempo después, Rosa y Marcia King donaron
el altar de mármol sobre el cual está colocada la
imagen de San Judas en la actualidad. Las Ventanas
fueron donadas por Shipstads and Johnson Ice Follies,
en memoria del P. Louis Clark,
O.P. EI presente altar mirando al pueblo, es obsequio
de la Señora de Carlos Harney.
Durante el
Provincialato del P. Jose Fulton, fué nombrado
Director, del Santuario de San Judas, el Padre
Patricio D. Kane, O.P. Bajo su celoso dirección se
extendió rapidamente la devoción al Apóstol y llegó
a ser una devoción muy popular, como lo es hoy diá.
El Santuario o
devoción a San Judas Tadeo, viene a ser una
predicación por correspondencia. Esta forma de
predicación ha sido algo abandonada. La oficina del
Santuario envía cartas a toda persona cuyo nombre ha
sido sometido por algún devoto de San Judas. Las
cartas tratan de algún problema o de alguna
necesidad actual, y les suplica a todos los que
reciban esa carta que se unan a los Padres Dominicos
en las oraciones que se ofrecen durante una novena de
oraciones por esa intención especial. Las muchas
respuestas que se reciben en los sobres de porte
pagado, en la oficina, cada día, son pruebas claras
del crecido interés por esta devoción a San Judas
Tadeo.
Una vez iniciada
la correspondencia, muchos devotos continúan manteniéndose
en contacto, por carta, con la oficina del santuario.
Casi todas las cartas son contestadas por el cuerpo
administrativo de la oficina. Las cartas de carácter
privado, con algún problema personal o familiar, o
bien las cartas de personas que no quieren acudir a
un sacerdote personalmente en la casa parroquial, son
atendidas por el Padre Director, quien trata de
solucionarlas apropiadamente.